miércoles, 30 de abril de 2008

EL CORAZÓN DE LOS RELOJES CIEGOS.

En aquella casa inmensa, repleta de luz, libros, recuerdos de viajes, el piano, plantas, las flores de la galería, mi padre agotaba su tiempo. Alguien decía que unos deben enfermar, morir, para que otros maduren, que mueren antes los mejores, que les cuesta trabajo morir. Y había que aceptar que el tiempo de mi padre se estaba consumiendo, extenuando su luz, esa luz que era inteligencia pura, sin trampa ni cartón, y que aún vibraba, revelándose, en aquel cuerpo largo, aquellas manos. Una tarde reventó el vientre de las nubes y cayó la lluvia lavando heridas, caminos, tejados, entrecejos. El corazón de los relojes ciegos.
Mi padre, Santiago Basanta Lence, hombre admirable, nació en Chanteiro, Ares, La Coruña, hace setenta y seis años, y falleció el día dieciocho de abril de dos mil ocho, a la una y media de la maduragada, en la casa familiar de León. Descansa en Bembibre, donde fue un alcalde querido. Así como el tiempo se para en el silencio, así, el corazón de los relojes ciegos.
Muchas veces me pregunté qué era lo que me había dado esa ciudad, de la que emigré en dos ocasiones, donde tuve que soportarlo todo desde la adolescencia: envidias, con datos y hechos objetivos, contrastados, a poetastros ridículos y zafios o personajes mezquinos, idénticos en todas partes. Sin embargo, a pesar de todo, predominaba la gente seria, trabajadora, sensata. Y su talento. El talento de los que luchan, aman y han aprendido a vivir. Y redimía el paisaje, salvaba, los colores del paisaje, la alegría eterna de la nieve, las praderas inmensas de La Omaña o de Babia, con los potros pastando plácidamente en un tiempo sin tiempo de un rejoj de tuercas sordas, los bosques milenarios de castaños en El Bierzo. Y Foz, Bayona, Portugal. Y La India, Nepal, Tailandia. Veranos felices para siempre. Pero desde hacía bastante tiempo, la preocupación y la angustia por la enfermedad de mi padre era un ir y venir ausente, como si en la vida hubiera diferentes estados de conciencia, y cada uno estuviera situado en un peldaño distinto de esa escalera, escalera de la que conocemos el principio pero no vemos el fin, o parado en uno de sus descansillos, observando a través de un ventanuco, o esperando paciente a alguien que sube y le está llamando. Al igual que el tiempo se para en una imagen, un aroma, un recuerdo, unas manos con fiebre que se aferran a las tuyas, así es el corazón de los relojes ciegos.

jueves, 10 de enero de 2008

Corrección.

El músico maravilloso se llama Nitin Sawhney

miércoles, 9 de enero de 2008

Cartas desde un blog.
Para el historiador Henry Kamen.

Estimado Señor Henry Kamen:
Le envío esta carta para felicitarle por su artículo publicado en la prensa española, días antes de Navidad, donde abordaba el peliagudo asunto de la falta de rigor con la que se ejerce la crítica literaria en España, lo que perjudica a la cultura, en general, y a la educación del país, en particular, salvo honrosas excepciones.
En la tradición anglosajona hay algo que destaca en la polvareda general: el respeto a la individualidad. El respeto a la individualidad sólo puede nacer, como es lógico, de la creencia en el individuo. Mi percepción sobre la mediocridad reinante comenzó hace unos años, cuando empecé a ser consciente de lo que me rodeaba, lo que venía intuyendo desde la más tierna adolescencia, no exagero nada, viendo los ambientes, pues, como escribió Auden, al que conviene volver, la sociedad debería estar alerta contra las utopías planeadas por artistas manqués, sobre veladores de cafetería, a altas horas de la noche. A lo que deberíamos añadir: cafeterías a las que no iría jamás Steiner, -por poner un ejemplo conocido en los círculos, eso dicen, superficialmente, me temo, o esa es mi impresión particular-, ni como espectador curioso. Más tarde mi primer poemario aparecería en algunas bibliotecas de EE.UU, no me pregunte cómo, pues no sé quiénes fueron los ángeles bienhechores encargados.
Un buen día encontré un libro escrito por un inglés dedicado a una galería de personajes excéntricos. El hecho en sí, el de la excentricidad, al margen de su defecto o su virtud, ni siquiera se observaría como objeto de estudio en un país como España, porque nunca se ha concebido eso de la diferencia y el respeto al otro. De hecho, la excentricidad sólo puede nacer en un país donde se respetan las libertades ciudadanas. El caso es que en esa galería de excéntricos donde había de todo: científicos, poetas, aventureros, viajeros audaces, surgió en mí, como intuición aproximada, el quid de la cuestión que usted aborda: ¿qué es lo que ha hecho que en la cultura anglosajona se respete la individualidad, al individuo, como tal...? Sabemos cuáles son las democracias más antiguas. Pensaba, eso sí, que los intelectuales españoles, de existir, reaccionarían. Y de pronto, se hizo el silencio, como en los versos de Rilke, aunque de aquellos silencios poéticos surgiría un principio, la señal, el cambio. Y de estos silencios, no estamos seguros, dado el índice de probabilidades reales y la aparición de nuevos videojuegos, que encandilan más a padres y abuelos, que a los hijos.
Nadie reaccionó cuando debería haberlo hecho, pudiendo, y algunos empezamos a pensar, siendo más arriesgados, que, o bien no lo veían venir, o si lo veían venir, el fenómeno del desastre cultural les importaba poco o nada, como beneficiarios directos del negocio, pues la desgracia educativa suele ser un negocio rentable, a corto plazo, del que sacan pingues beneficios aprovechados, listillos, vagos, parásitos y maleantes, durante el tiempo justo hasta que deja de serlo y se descubre el pastel y la cuenta bancaria. Que no falla. Aunque el derroche lo paguen varias generaciones. De ahí la brutalidad, la estafa.
Si de los parados intelectuales han nacido terroristas del pensamiento y la manipulación de conciencias, no digamos de los que han conseguido el puesto haciendo de chicos de los recados o como esbirros de partidos políticos, dando una imagen ridícula, dogmática y sectaria de la cultura, puesto que la mayoría de esos señores son semianalfabetos, - hemos tenido la experiencia memorable-, y si no lo son, imagen que pretenden vender, ignoramos a qué tipo de persona pueden engatusar, inmoralidad social de tal calibre que supera todos los pronósticos-, lo disimulan bien. Quizás pensaban, equivocadamente, que el desastre les traería fortuna a medio y largo plazo, al igual que en las guerras a los estraperlistas. O lo que es peor, en su inconsciencia, no pensaron. La pérdida es la pérdida. Sin estupidez no hay intelectual, escribió alguien. Confío en que los más lúcidos, hombres y mujeres, empiecen a ser conscientes y tomen partido, cuanto antes.
Mientras los que dicen de sí mismos ser inteligentes vivían obsesionados con la idea de la reconstrucción de sus biografías, idealizadas, por tanto extenuadas, la mayoría se encerró en el despacho académico. Esa realidad, que mató el corazón de un poeta al que adoran y al que hubieran hecho la vida imposible de haber sido compañero suyo de pupitre, sólo podía romperse con la aparición de un nuevo objeto de deseo, ante tamaño aburrimiento de aquellos estómagos agradecidos: una hembra con apariencia liberal, en las formas, y la mentalidad de su bisabuela, en el fondo, en la que no asomase ni un resquicio de saber o de inquietud. Y decidieron que la damita boba titulada, - única diferencia respecto a sus bisabuelas-, se adecuaría a su momento, sus modos y sus tiempos. No a los nuevos tiempos ni la mejora de la educación en España. Había que empezar el siglo veintiuno con buen pie, pero patinaron, quedando obsoletos, cayendo en su propia trampa: el viejo verde o el viejo joven avejentado, con la señorita de Murcia o la extranjera desvalida sin Camus. Aunque llamarse Lola o Lulú no impacta al ciudadano, menos aún si es joven, a estas alturas del colegio y latrocinio, incluidas, a la cabeza del ranking, las naciones sin estado, como dicen los expertos.



Ahora recuerdo un librito precioso de Marcel Proust, sobre el que escribí una columna, entre otras, tomándome las molestias, porque no es un autor ni una lectura generacional,- la mayoría es como funciona-: “Sobre la idea de lectura”. Tal como señalaba el libro, es el prefacio que Proust escribió para su traducción de “Sésamo y Lirios” de John Ruskin. Este texto apareció en 1905. Finalmente, Marcel Proust lo incluiría con el título de “Jornadas de lectura”, en “Pastiches y Mélanges”, en 1919. En “Sésamo y Lirios” Ruskin proponía un ideal heroico, platónico y estoico, señalando el valor de los libros y las bibliotecas públicas.
Marcel Proust resume la postura de Ruskin en palabras de Descartes: “La lectura de todos los buenos libros es como una conversación con los más ilustres de otros siglos que fueron sus autores.” Pero Marcel Proust a lo largo de estas páginas continúa con el propósito de llegar hasta la idea de lectura, criticando el hecho de que Ruskin se quede con el mito platónico y no dándole el papel preponderante en nuestra vida espiritual, que él parece darle. “ La lectura se encuentra en el umbral de la vida espiritual, puede introducirnos en ella, pero no la constituye”.
Es ésta una de las ideas esenciales: entrar en comunicación a través de la lectura para llegar al conocimiento de uno mismo. A un tiempo, señalaba los peligros que conlleva la forma de asimilación de la lectura, desde la bibliofilia mal entendida, hasta la sustitución de la vida, por la carencia o inconsciencia del propio ritmo espiritual. En estos casos, se refiere a los espíritus débiles, la lectura debe servir como ayuda para salir del aletargamiento. Maeterlinck nos prevenía contra los peligros de la erudición, incluso de la bibliofilia. “ Estos peligros, por lo demás, cuando existen, amenazan menos a la inteligencia que a la sensibilidad, siendo la capacidad de lectura provechosa mucho mayor entre los pensadores que entre los escritores de imaginación.” Dudo que ahora fuese necesario avisar de nada, a nadie.
También sería interesante, un imposible categórico, por otro lado, descubrir los méritos reales de quienes se ajustan como un guante a las triquiñuelas y corruptelas del país, y en cualquier lugar civilizado no serían consentidos, a pesar de la corrupción generalizada y la crisis existente en toda Europa. Los méritos propios, entiéndase, no los postizos, inventados o amañados - existe una larga tradición, desde mucho antes de La Picaresca-, adquiridos por deudas o favores. Como es lógico, ningún ladrón permite que nadie que no sea de su condición descubra sus ardides.
Puesto que ya va siendo su hora, algunos deberían hacer, a juicio de muchos ciudadanos, hoy, un serio, profundo y exhaustivo examen de conciencia. Termino, manifestándole mi alegría y agradecimiento. En la página que sigue viene un juego divertido. Un afectuoso saludo.


Aplicar las ecuaciones a los textos escogidos, escuchando al músico y compositor hindú, afincado en Londres, Natin Shauhney:


1. Coeficiente de asimetría.



2. Curtosis.


3. Covarianza.


4. Nº de combinaciones.


donde

5. Integral Gaussiana.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

LECCIONE BÁSICAS DE LATÍN . 1º DE B.U.P

Latín de 1º de B.U.P, incluidos los tres tomos maravillosos de Indro Montanelli, de cuando empezamos a sospechar lo que se avecinaba, en una fría ciudad del norte de España.

(Dedicado a Víctor y Miguel Ángel, profesores queridos que me enseñaron en los primeros años de adolescencia.)[1]

Analizar y traducir:

1º. Memoria est thesaurus omnium rerum et custos.
2º. Terra, ut focus domiciliorum, sacra deorum omnium est.
3º. Non deterret sapientem mors.
4º. Tullius Tiro M. Ciceronis alumnus et libertus adiutorque in litteris studiorum eius fuit. Is libros complures de usu linguae Latinae composuit.
5º. Manium iura maiores nostri et sapientissime instituerunt et religiosissime coluerunt. Februario mense, qui tunc extremus anni mensis erat, mortuis parentari voluerunt.
6º. Germani proditores et transfugas arboribus suspendunt, ignavos et imbelles et corpore infames caeno ac palude mergunt.
7º. Sequimur nos et cum Agamemnone ad ianuam pervenimus, in cuius poste libellus erat cum hac inscriptione fixus: “ Quisquis servus sine dominico iussu foras exierit, accipiet plagas centum.” In aditu autem ipso stabat ostiarius prasinatus, cerasino succinctus cingulo, atque in lance argentea pisum purgabat. Super limen autem cavea pendebat aurea, in qua pica varia intrantes salutabat.

Aforismos:

- Sub iudice lis est, “ el pleito está pendiente del juez ”.

- Is fecit cui prodest, “ lo hizo aquel a quien le fue útil ”. Viejo axioma de derecho que pretende que el culpable es aquel que pudo sacar provecho del hecho delictivo. En la investigación de un delito se formula la pregunta: cui prodest?, “¿ a quién aprovecha? ”.
[1] Miguel Ángel me regaló su Tesis. Profesor bueno, siempre fue un inadaptado. De Víctor tenemos gratos recuerdos los alumnos que tuvimos la fortuna de que nos diese clase de Griego. También ha sido un inadaptado en los ambientes académicos, como Miguel Ángel, dada la paletada general, pero por carácter sabe pasar desapercibido cuando le conviene. También envío cariñosos recuerdos a Juan y a Ana, de Zaragoza. Juan se levantaba a las seis de la mañana para traducir larguísimos textos de Latín, y yo, que era una niña, siempre le llevaba flores cuando veníamos de la playa.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Cómo acabar con la delincuencia organizada

Cómo acabar con la delincuencia organizada o campaña de lectura a favor del libro hueco.

Ponga un libro-objeto en sus manos o un objeto con apariencia de libro y saldrá despavorido el delincuente, a la velocidad del sonido.

Campaña a favor del libro-objeto o método infalible para erradicar cualquier tipo de delincuencia organizada que pulula por los vastos espacios métricos, avenidas, plazas, the tube o you tube, estaciones, calles, parques y jardines, internautas- astronautas que copian que da gusto catallos, como ciertos personajes sin parangón posible en la Historia del país y las Humanidades, centros de trabajo culturetas, universidades, bibliotecas, polideportivos o cursos de verano y cambio climático, eventos consuetudinarios varios y lugares públicos e impúdicos: que el libro esté hueco o no y en él guarde la barra de labios, el cepillo de dientes, la agenda electrónica o la pistola comestible de chocolate para zampársela en horas punta, es lo de menos.
Características del libro-objeto: que esté de buen año tirando a obeso, que no se trate de una novelita al uso para lectores cómplices, y que lleve impreso en la portada, tamaño gigante, para que se vea a la perfección de lejos y de cerca, un título muy largo y raro, raro, raro.
Demostrado: el 90% de las mujeres que utilizan este método ganan en salud, dominio de la capacidad espacial y sentido del humor. Resultados óptimos en la primera semana de tratamiento.
Recomendación: para que el método sea eficaz al 100%, sustituya, en las situaciones de peligro inminente, en las que los palurdos que van de genios, divinos de la muerte, y provocan lástima, compasión y piedad, por este orden, se van acercando aleteando las pestañas, el libro hueco por un ensayo de mil quinientas páginas de Matemáticas, Física Cuántica, Gramática Generativa para perder el tiempo, Filosofía en calcetines, para hacer músculo, engañabobos de reír o aprender a reírse de una misma, o un suculento ejemplar para pasear por el malecón, de Derecho Administrativo. No falla.
Con letra pequeña, cuerpo ocho, y al pie de la letra, acompañado con la foto, a todo color y a toda página, de una mosca desnuda con flequillo, corte nefertiti, último imperativo categórico, espléndida, una abeja roncando en amplias extensiones de porcinas o vacunas rabadillas, el sexo transparente de un hongo o el penecillo erecto de un ballenato patagónico.
No olvide que el efecto de pánico colectivo que provoca el libro en España, incluidas las naciones sin estado, es infinitamente superior a su apariencia, y su apariencia, superior a cualquier tipo de violencia simbólica o real, poética o literaria, en papel o en formato digital.
Cualquier modelo educativo que se precie conoce la importancia del taller de manualidades, consecuencia de los resultados en materia educativa reflejados, en parte, en el Informe de la OCDE Pisa 2006.

viernes, 23 de noviembre de 2007

LA REALIDAD REAL.

Para aquellos secuaces, mimados por el analfabetismo, a secas, el clientelismo, la misoginia y el machismo de ambos sexos, la envidia congénita heredada y la macarra finisecular principios de éste, existían tres clases de individuos en sus países de origen respectivos. A saber: la chusma, el poblacho o populacho, el noventa y siete por ciento de la población, plazas y barrios de donde habían salido y, por la misma razón, a los que halagaban en público y despreciaban en privado, por motivos estrictamente diplomáticos.
En segundo lugar se encontraban los que tenían cierta clase, el dos por ciento de la población, a cierta distancia del populacho pero que no habían alcanzado el estado idóneo de putrefacción personal, moral e intelectual, aunque había quien albergaba ciertas esperanzas, pues ya había aprendido a distinguir, copiando y disimulando mucho, superficialmente y en los casos anormales, la diferencia existente entre lo que significaba leer y comprender a Spinoza o simular serlo o entre leer a Steiner y saber lo que quiere decir Steiner cuando escribe. Éstos eran utilizados, en las ocasiones especiales de protocolo, para disfrazar la realidad dedicada a las minorías intelectuales inexistentes en el país o los países, pues convenía mantener aquel estado de irrealidad. El resto de la población perteneciente a esta clase era contratada, si se terciaba y se dejaba en los momentos de debilidad juvenil, bucólico-pastoril, dada la escasez de trabajo cualificado y sin cualificar por aquellos pagos, para realizar los trabajos sucios de charcutería o carnicería, en puestos a dedo, inventados, además de los no menos complicados trabajos de chanchulleros, chapuceros, ninguneadores, profesionales de la profesionalidad, gestores de la gestión gestionante, vigilantes de felicidades ajenas y de ciertas chicas que no van con ellos porque tienen muy buen gusto.

Por último o en primer lugar se encontraban los superclase, ellos, en exclusiva, en versión original, según ellos y ciertos personajes del gamberrete de Quentin Tarantino, que los dejó inmortalizados, para gloria y plagio del país y/o los países. Así pensaban. Así actuaban. Así se manifestaban. Salvo algunas excepciones que irían en aumento hasta desbordar todas sus previsiones. Sin duda. Sin embargo, de momento, y seguiría vigente durante un tiempo, - interesaba mantener a la población anestesiada, idiotizada-, quienes cuestionasen aquellos datos estadísticos serían encarcelados en la torre de los cuerdos, acompañando a un tal Kevedinsky, que viejo y enfermo dejó escrito:
“...Fui traído en el rigor del invierno, sin capa y sin comida, de sesenta y un años de edad, a este Convento Real de San Marcos, donde he estado todo este tiempo, en rigurosísima prisión, enfermo de tres heridas, que con los fríos y la vecindad de un río que tengo por cabecera, se me han cancerado, y por falta de cirujano, no sin piedad, me las han visto cauterizar con mis propias manos; tan pobre que de limosna me han abrigado y entretenido la vida. El horror de mis trabajos ha espantado a todos.” “De ahí, -decía Marta-, mi radical optimismo”.

martes, 30 de octubre de 2007

GEOMETRÍAS HUMORÍSTICAS.

“ Cuadrado. Aplícase a la figura plana cerrada por cuatro líneas rectas iguales que forman otros tantos ángulos rectos. Dícese del cuerpo prismático de sección cuadrada. Acto, centímetro, decímetro, estadal hierro, hueso, kilómetro, metro, pie de cuadrado. Legua cuadrada. Raíz cuadrada. Columna cuadrada. Aspecto cuadrado. Regla prismática de sección cuadrada que sirve para rayar con igualdad el papel. Troquel. Producto que resulta de multiplicar una cantidad por sí misma.”
Al principio existen dos calles paralelas, una que sube y otra que baja, por donde transcurre el movimiento, donde todos se encuentran si se buscan, donde todos se pierden si se encuentran. Después se suele cambiar de actitud, y en lugar de dos son cuatro, seis u ocho los que habita, formando varios cuadrados en el plano. El mundo, llegado ese momento de apertura mental, crucial, se convierte en un espacio de inmensas dimensiones, con posibilidad de construcción de amplios ensanches. Sin embargo, esté o no dispuesto a describir aquello que encuentra en su camino o en su proyecto arquitectónico de años, la vida transcurre de igual modo. En ese argumento pasará la mayor parte del tiempo que usted tiene destinado, hasta alcanzar la línea fina unida al horizonte, en el tramo final del dibujo del plano donde nos encontramos.
Lo más conveniente, para ir adaptándose, es que empiece a estudiar las probabilidades matemáticas que encierran esas calles o avenidas, dispuestas del modo que sigue a continuación, colocando una estructura geométrica o un cuadrado. Pero el cuadrado, además, es una cicunferencia, y la circunferencia una línea finita o infinita, y la línea, cualquier figura geométrica que usted quiera imaginar. Habitamos una geometría en un plano de vidas paralelas.
De todos los ambientes que se encuentran en ese cuadrado dibujado, los que más atraen son los del centro. Los centros de cualquier geometría hacen de imán, y los que habitan a los lados quieren encontrarse en ese punto, previamente medido en el espacio, para cambiar de postura y perspectiva. Pero el centro tiene sus medidas. En su origen es un punto que después se hace más grande hasta convertirse en círculo, mancha dentro del cuadrado, que, en ocasiones, por el movimiento del gentío, adquiere otras formas, más o menos sugerentes. Y ya le ha pasado a alguno con problemas de visión, agudo a la hora del aguante, en plena efervescencia narrativa, que le pregunte, para salir de la mancha: ¿me puede dejar los prismáticos...?
La masa apenas deja sitio, pues todos buscan hueco y acomodo, sin saber cómo salir del círculo, para entrar de nuevo en el cuadrado. Y en esa tesitura transcurre otra parte de su tiempo, del tiempo que tiene adjudicado, hasta que llega, con suerte y mucho empeño, de nuevo hasta los ángulos. Segunda tendencia, que no falla, en todo organismo humano. Si consigue llegar al punto en que concurren los dos lados de un ángulo o donde concurren tres o más planos, puede que se haga más flexible y ofrezca nuevas posibilidades de movimiento humano en otros lados. Que abra, supongamos, una puerta en el dibujo diseñado del plano, el plano que da a otro plano, dejando un lado más corto que el resto, por donde pueda salir parte del gentío, pasando de ser un cuadrado al uso, simple y confuso, para moverse con más libertad, incluyendo otras geometrías humorísticas.


THE HETHERLANDS BACH SOCIETY.
TRICENTENARIO DE LA MUERTE DE D. BUXTEHUDE.

DOMINIQUE LABELLE. SOPRANO.
JOS VAN VELDHOVEN. DIRECTOR.

VIOLINES PRIMEROS: SAYURI YAMAGATA, ANNELIES VAN DER VEGT, PETER VAN BOXELAERE, WANDA VISSER ( VIOLA I EN BUXTEHUDE).

VIOLINES SEGUNDOS: PAULIEN COSTÉENSE, MARINETTE TROOST, LIDEWIJ VAN DER VOORT.

VIOLAS: STAAS SWIERSTRA ( VIOLA I EN BUXTEHUDE), JAN WILLEM VIS (VIOLA 2 EN BUXTEHUDE). ESTHER VAN DER EIJK ( VIOLA 2 EN BUXTEHUDE).

VIOLONCHELOS: RICHTER VAN DER MEER, BARBARA KERNIG.

CONTRABAJO: ROBERT FRANENBERG.

OBOE: PETER FRANKENBERG.

FAGOT: BENNY AGHASSI.

ÓRGANO POSITIVO: SIEBE HENSTRA.

SOPRANOS: LAUREN ARMISHAW, IRMELA BRUNGER, SUSAN JONKERS, KLAARTJE VAN VELDHOVEN.

ALTOS / CONTRATENOR: SASKIA KRUYSSE, DANIEL LAGER, ELENA POZHIDAEVA.

TENORES: ROBERT BUCKLAND, MARKUS SCHUCK, RENÉ VEEN.

BAJOS: MATTHEW BAKER, DONALD BENTVELSEN, NICOLAS BOULANGER.

Netherlands Bach Society ejerce un papel esencial en la vida cultural holandesa. El grupo barroco se da a conocer gracias a la “La Pasión según San Mateo” de Bach, en actuaciones de las que son apasionados devotos los holandeses y que atraen anualmente a más de doce mil personas de todas partes. Está formada por un grupo de cantantes e instrumentistas profesionales especializados en la interpretación del repertorio de los siglos XVII y XVIII. Su director es Jos van Veldhoven. Ofrecen unos cincuenta conciertos al año interpretando obras de Johann Sebastian Bach. La mayoría de los conciertos los ofrecen en Los Países Bajos, aunque también en Francia, Italia, Portugal, Alemania, Polonia, España, Noruega, Japón y los Estados Unidos. El grupo colabora con Gustav Leonhardt, Paul McCreesh, Marcus Creed y Masaaki Suzuki. Respecto a su discografía, Hetherlands Bach Socety realiza grabaciones para Channel Classic Records. Incluyen compositores holandeses e italianos.