martes, 2 de octubre de 2007

TE QUEREMOS, HOLANDA.

Hicieron falta tres siglos para que la Iglesia Vieja (Oude Kerk), la iglesia más antigua de Ámsterdam, alcanzara sus dimensiones actuales. La iglesia ha experimentado tantas fases de construcción como el número de sus capillas. Aunque no se sabe cuando los “Am(e)stelledammers” (así se llamaban los primeros habitantes de Ámsterdam) comenzaron su construcción, se cree que fue a mediados del siglo XIII. Fue construida en forma de basílica sobre un cementerio a la orilla del río Amstel, pero en menos de treinta años se había quedado pequeña. En 1300, el conde de la provincia de Holanda concedió a Ámsterdam los derechos de ciudad comenzando una época de prosperidad económica que atrajo hasta la recién nacida ciudad a campesinos y comerciantes.
El nuevo proyecto arquitectónico para ampliar la iglesia era ambicioso: una iglesia de tres naves, con un coro alargado en la prolongación de la nave central. La iglesia fue dedicada a San Nicolás, patrono de los marineros y, más tarde, de los panaderos. La obra se completó en varias fases. Medio siglo más tarde, la iglesia tuvo que ser ampliada de nuevo. Se optó por la solución más lógica: las naves laterales fueron alargadas para formar un círculo alrededor del coro. Para poder dar a la iglesia una planta de cruz se construyeron naves transversales. Esta fase de la construcción debió paralizarse varias veces debido a los incendios de 1412 y 1452, que redujeron a cenizas grandes partes de la ciudad de Ámsterdam, por aquel entonces construida casi en su totalidad de madera. Asombrosamente, los incendios no afectaron a la iglesia. Otra razón podría ser que en esa época también se comenzó la construcción de la Iglesia Nueva ( Nieuwe Kerk) en la famosa plaza de Dam, ( en la que se concentran todo tipo de gentes y turistas, sin ser la más bonita de la ciudad, pero que es el centro neurálgico de Ámsterdam, especialmente cuando se visita por primera vez), que compitió con la Iglesia Vieja para obtener recursos económicos. Además, la ampliación de la Iglesia Vieja se veía dificultada por las construcciones de sus alrededores. No se podía ampliar más en sentido transversal, por lo que llegaba a su fin la historia de su construcción. A principios del siglo XVI se levantaron capillas laterales en la parte sur y en la parte norte, con lo cual el plano de la iglesia adquirió la forma que conocemos. Una última fase fue la elevación de la nave central, el crucero y el coro mediante la utilización de claraboyas. Con esta adaptación, los arquitectos habían vuelto al modelo original. Y con ello, el crecimiento de la iglesia había alcanzado los límites máximos: unos setenta metros de largo, sesenta metros de ancho y veinte metros de altura. “ Los abusos poco a poco introducidos en la Iglesia de Dios, han sido eliminados en el año mil quinientos setenta y ocho”. ( Este texto latino se encuentra en la reja de la nave principal).
La rebelión iconoclasta de 1566, movimiento popular calvinista que negaba el culto a las imágenes y causó grandes destrozos en los Países Bajos, también afectó a la Iglesia Vieja, ya que se destruyeron y robaron las imágenes y las riquezas. La victoria de los calvinistas sobre los católicos en 1578 significó el final del saqueo: las imágenes de santos y los altares desaparecieron de la iglesia y sólo se conservaron para la posteridad las pinturas de las bóvedas y de las cúpulas porque se encontraban a mucha altura, aunque sí se cubrieron con pintura. Antes de ´la Alteración´ (nombre con el que se conoce el cambio del catolicismo al protestantismo) la Iglesia Vieja era considerada un verdadero “cuarto de estar de la ciudad”: así como actualmente los vagabundos buscan refugio en la Estación Central de Ámsterdam, por aquel entonces los mendigos dormían en la iglesia, que era también el lugar donde los vendedores ambulantes vendían sus mercancías.

Los seguidores de Calvino no podían aceptar que esto sucediera en la casa de Dios, como se puede leer en la verja del coro, y limpiaron a fondo el establo de Augías. El actual interior de la iglesia, con su púlpito, monumentos y lápidas conmemorativas, data del siglo XVII. Los dos órganos se utilizaban para ofrecer conciertos y para tocar durante los servicios religiosos y de cuando en cuando fueron sometidos a renovaciones. El órgano grande fue renovado en 1724/1742 por Christian Vater y Johan Caspar Müller y goza de una gran fama. Pero las reformas no se limitaron al interior: en el siglo XVIII se realizaron las últimas obras, en las cuales se construyó un círculo de pequeñas casas alrededor de la iglesia.
En torno al mismo periodo, se renovaron partes de las bóvedas de madera de roble, con lo cual se perdieron algunas secciones de las pinturas. En 1755 todas las bóvedas fueron pintadas de azul de Prusia. Pero detrás de esta capa de pintura, la madera seguía su proceso de putrefacción, que se manifestó a principios del siglo XX. Las restauraciones de emergencia entre 1912 y 1914 no fueron suficientes de manera que, en 1951, la Iglesia Vieja tuvo que cerrar sus puertas. En 1955 la Congregación Protestante Holandesa cedió la propiedad de la iglesia a ´ la Fundación de la Iglesia Vieja de Ámsterdam´( stichting de Oude Kerk). Posteriormente, se efectuó una renovación en profundidad, que terminó en 1979. Durante las obras de renovación hasta que se consolidó, entre 1994 y 1998, se aplicó una capa protectora a las vidrieras de la parte exterior. Hoy, la Iglesia Vieja ha obtenido la calificación de monumento europeo, equiparándose a los principales monumentos del viejo continente.
La Iglesia Vieja tiene una larga tradición organística. En el siglo XV, ya colgaba un órgano de la pared occidental de la nave ( el muro de la torre) y en 1539 se adquirió un nuevo instrumento. En ese órgano tocó entre 1577 y 1677 el famoso organista Jan Pieterszoon Sweelinck. En 1724, el consejo parroquial de la Iglesia Vieja encargó al fabricante hamburgués de órganos Christian Vater un nuevo órgano para ocupar el lugar del antiguo. Vater terminó el órgano en 1726 y el consejo parroquial quedó satisfecho con el resultado.
En 1738, la torre comenzó a debilitarse y hubo que desmontar el órgano para su reparación. Una vez reparada la torre, se encargó a Caspar Müller que instalara de nuevo el órgano. Y Müller no sólo volvió a colocar el órgano, sino que lo transformó profundamente. Prometió que, después de la renovación, el órgano “hablaría de forma tan puntual y enérgica que podría oírse por encima de los cánticos”. El órgano de Vater y Müller permanecería inalterado hasta 1870, fecha en que fue modernizado por G.F.H. Witte. El gusto de la época exigía un sonido menos agudo. Witte cambió el sonido con la menor pérdida posible de material antiguo. El órgano no ha vuelto ha cambiarse desde la renovación de Witte. El órgano de la Iglesia Vieja ha gozado siempre de gran admiración. Se menciona en la famosa crónica de viajes dieciochesca de Charles Burney ( 1773).
Hasta hoy, continúa atrayendo a los amantes del órgano de todo el mundo, tanto personas que desean escuchar su música como músicos que desean tocarlo. El mueble del órgano fue diseñado por Jurriaan Westerman. En la parte superior del órgano se encuentra el antiguo sello municipal de Ámsterdam, con la imagen de una embarcación tipo Kogge y el escudo con las tres cruces de San Andrés. El órgano pequeño de la nave transversal data de 1658 y fue fabricado por el conocido Hans Wolf Schonat. El órgano del gabinete fue fabricado en 1767 por el artesano de Ámsterdam Deetlef Onderhorst, para un cliente particular.


Misericordes: en los bancos del coro: “ De una cuerda débil se tira con suavidad: si tiras con demasiada fuerza, la cuerda se rompe.” “ El dinero no cae por la chimenea: el dinero no crece en los árboles”. “ Se sienta entre dos sillas: no puede elegir y acaba sentado en el suelo.” “ Bostezar como un horno abierto” o “ debe abrir mucho la boca el que quiere que su bostezo iguale a un horno abierto: no puede abrirse la boca tanto como un horno, así que no hay que probar conseguir algo imposible”. “Aquí se condena el consumo excesivo de bebidas alcohólicas.” “ El dinero es útil, pero no vale nada en presencia de la muerte”: “ Hay que navegar cuando sopla el viento: las cosas son más fáciles cuando se cuenta con ayuda.” “Dos necios bajo un solo tejado: dos personas están en todo de acuerdo, sobre todo en lo equivocado.” “A forjar se aprende forjando: las cosas se aprenden haciéndolas.” “ El uno ataca, el otro calma: aquí se representan la ira, uno de los pecados capitales, y el autocontrol o la bondad.” Todas estas inscripciones se encuentran en los bancos del coro número 24, 26, 27, 28, 32, 2, 3, 5, 15, 16 y 17. Entre los epitafios, se encuentran dos especialmente llamativos: Almirante Jacob van Heemskerck (1567-1607), fallecido en la Batalla de Gibraltar y Cornelis Jansz. De Haen ( 1580-1633), apodado ( el gallito ), capitán de navío, fallecido en la batalla contra los piratas de Dunquerque, en 1633.

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