viernes, 6 de julio de 2007

SUCESOS EN ROBANIA

SUCESOS EN ROBANIA
A la memoria de Margaret Dumont.

En la Corte de los Milagros faltan párrafos por escribir. Existen circunstancias de difícil catalogación y traducción que tal vez el portero de la casa de sus padres pueda resolver. El portero, un parásito social de la penúltima glaciación proletaria, que cobra un sueldo de alto ejecutivo por estar sentado a la solana, con vivienda de lujo gratuita, - sin exagerar un ápice-, quizás sea el genio que alguno ande buscando todavía, un personaje similar al de milana, bonita, sin inocencia y santidad, y tenga una obra ingente escondida entre su mugre y las calderas. Junto al portero, varios desocupados que vigilan, como el filósofo del barril, sin filosofía, y un señor que mide dos metros, negro cetrino, que compraba los coches en Madrid para salir camuflado con las churris, uno de los personajes más divertidos, del Ayuntamiento de Santa Casporthia y Casthorina, es un anciano de treinta años, con mucho futuro levantando bulos y haciendo de chico de los recados, al que hay que dejar que se exprese con soltura en los papeles, pues podría ser, entre tanto parásito, peligroso como parásito. Hasta la Rosa de Jericó, acostumbrada a las planicies y desiertos, escapó volando convertida en pelusa renunciando a la nacionalidad robaniesa para instalarse en la nacionalidad agropecuaria. He aquí el quid: la conciencia sobre nuestros actos y su intencionalidad. Aunque el quid de todas las cuestiones es éste: una cosa es el gusto y la opinión, en el caso de que se tenga o llegue a tener con el tiempo, que la mayoría, nones, y otra bien diferente el juicio y pensamiento serios, evitando prejuicios, al margen del gusto y la opinión, que nones también, pues requiere un gran esfuerzo, además de una cultura sólida y otras aptitudes. La calidad no tiene que ver con el gusto particular, necesariamente. Resolver el enigma es un imposible categórico en Robania, país fronterizo con Freedonia, con el que no tiene nada que ver, en democracia y estrategia militar, siempre a la cola de todos los proverbios. Supondría la convivencia entre el criterio independiente, que nadie tiene, ejerce, ni se toma las molestias, y eso que llaman crítica, que no leen desde hace tiempo, pues la última vez que lo intentaron sintieron algo parecido a lo que siente una inglesa que sale a hacer las compras con una mosquitera o un gorro de apicultora en la cabeza.
Hay quien se engaña y dice: no veo pero voy a hacer que veo, para no asustar a la clientela, hay quien no ve nada y va con un bastón, y existen aquellos que, viendo poco y con lupa, dicen que ven más de la cuenta. Por la misma razón, algunos comentan que han vivido y presenciado fenómenos extraños, visiones inauditas, hechos fantásticos. A ellos, según cuentan, eso de la STASI les sonaba a una película, o algo así. De ser cierto, eligieron a un chiste gore como sheriff del condado, junto al club subvencionado de los chuscos, que copian que da gloria, y miran, por mirar, hacia otros lados. Ahí están, junto a un catedrático de Pilototía, con p, que debió sacar la ocurrencia pagando la mordida en esa época donde se colocó hasta el más inepto, sin pegar un sello, en cargos que pasman en los países nórdicos. Los abuelos de robanieses, incluidos los de veinte, que también roban mucho y se atreven si se dejan, se vienen caracterizando por su osadía respecto a la valoración de sus bondades y facultades, al igual que los hombretones con taras físicas y psíquicas, lo vienen analizando concienzudamente, se caracterizan por su ambición desmedida, a consta de quien sea, como sea, y con los medios corruptos oportunos al uso, desde mucho antes de las obras completas del escritor provinciano Mr. Armand Palace, que explicando los carismas y matices, lo bordaba.

En cierta ocasión, dando una conferencia un narrador con el letrero: seremos lo que parecemos, referido al gremio de creadores sin sotana, de los que dicen: buenas tardes, a todos y todas, pasó el chiste gore, con ese nervio de perdiz macho alterado, y las ganas feroces con las que les dan calabacines. Si los historiadores, psiquiatras y antropólogos investigasen las causas, situaciones y circunstancias de buena parte de la Historia, y de la Historia de la Literatura, en particular, se quedarían sin trabajo. Desde que aconsejaron a los pirados no creativos que fuesen desinhibidos por las calles, para superar sus complejos y trabajar más desahogados, ya que en ciertos países no se ha llegado al estado de excentricidad que sería deseable, como sucede en Freedonia, modelo ideal a seguir, muchos están bloqueados en la fase oral y anal del aprendizaje. Dicen los expertos que el insulto, después del piropo y la proposición de matrimonio, en varias direcciones, antes y después, es un síntoma de salud democrática, un buen augurio que sitúa a las que lo experimentan en un lugar algo más sugerente, a muchos palmos de la chusma, excluidas, y a varios palmos del cielo, desde donde las observan amorosamente, invitados y humoristas de cine favoritos. Si existen ellas: ¿cómo no van a existir los ángeles y los milagros...? Como el limbo se ha suprimido, las posibilidades de refugio cuando cae el chaparrón se limitan al chubasqueiro, a ponte a camisinha, y la guarida. Eso sí, gracias al título honorífico de Reinas de las Fiestas, a pesar de la burricie, han viajado y conocido a varios extranjeros maravillosos. Sus virtudes serán sus defectos. Hasta Patroclo murió, y las tenía abundantes.
Amados Patroclos, femeninos, masculinos y neutros: el día menos pensado, lo verán sus pertinentes, encuentran a los de la STASI opinando con los que meten susto, o en su casa, en el salón, entre sus libros, poniéndose las botas en sus cocinas, y robándoles sus cuentas bancarias. Y el Señor Voland, riéndose a carcajadas en los abismos. Al acabar el programa, que alguno llamó cultural, pues de algún modo hay que llamar a lo que no tiene nombre ni perdón, dirían los genios bellezones: “espera, machete, que voy a mandarles un mensaje, para que se enteren de lo que vale un peine...” Ver cómo se envalentona lo más ruin, la bazofia y basura de la society, les ha dado gran ilusión y entereza. Después de caer tan bajo y tocar los bajos fondos, sólo les queda construir la nueva Alemania. Perdón, quería decir Robania.
Consideran los expertos del patrimonio artístico nacional, que Robania, después de Liguria, es el segundo país del mundo mundialmente conocido, con más operaciones de cirugía estética. La cirugía cerebral y la cirugía ética se irán incorporando, pensamos con radical optimismo, gracias a unos caballeros andantes con caras de queso de Torta del Casar, exquisitos, al que nos entran ganas de dar un mordisco en los carrillos, ñam, ñam. Si así meten miedo de echar a correr y perderse por los apriscos y los riscos, preferimos no imaginar cómo serían antes del despegue. O siempre se operan los mismos, o el fenómeno no hay quien lo asimile. Divinos de la muerte, unidos, jamás serán vencidos.
Aquí tenemos, jóvenes camaradas, queridos compatriotas, le indica una guía a un miope apuntando a la vitrina de la exposición colectiva, a las alegres comadres del mañana- tras el cristal se encuentran los descendientes y herederos de aquellos personajes pintados por un señor que se apellidaba Solana-; los que hablan de igualdad y feminismo-, en la segunda vitrina, mostrando la cabeza jibarizada que cedió una india graciosa, amablemente, en la última conferencia anual sobre derechos humanos. Señoras y señores, en la última vitrina, encontramos a los que dicen conocer a fondo a una señora que se llamaba María Zambrano, y terminó sus días declarando, -su reino no era de este mundo-, que no tenía interlocutores válidos. Ahí están, sacándose los ojos con un sacacorchos. Querida Margaret Dumont, están llamando a la puerta.

No hay comentarios: